El blog de Ismael Sánchez, donde informarte sobre su actividad y declaraciones

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La chapuza del alcalde estalla en el contrato de limpieza de los colegios públicos de Sevilla

7 Abr, 2026 | Noticias, Reflexiones

La paralización de la licitación del contrato de limpieza de los colegios públicos de Sevilla no es una casualidad, ni un simple tropiezo administrativo. Es la confirmación de lo que veníamos denunciando desde el principio: el alcalde va con prisas, mal y sin rigor. Y cuando se gobierna así, lo que acaba saliendo no es gestión: es chapuza.

El anuncio de anulación de los pliegos se publicó ayer, 6 de abril de 2026, después de que el Tribunal de Recursos Contractuales del Ayuntamiento de Sevilla acordara la suspensión cautelar del procedimiento en su Resolución 17/2026, de 31 de marzo, a raíz de los recursos presentados por las patronales del sector. Entre las deficiencias señaladas aparecen cuestiones de enorme calado: la no aplicación de la Directiva de Vehículos Limpios, el incumplimiento de la cuota de reserva de cupo para personas con discapacidad, la ausencia de plan de igualdad y la falta de financiación con fondos europeos.

No estamos hablando, por tanto, de un detalle menor o de una discusión técnica sin importancia. Estamos hablando de un contrato esencial para garantizar condiciones dignas de limpieza en los colegios públicos de nuestra ciudad. Estamos hablando de la salud, del bienestar y de la dignidad de miles de niños y niñas, de sus familias y de toda la comunidad educativa. Y también estamos hablando de las condiciones laborales de quienes sostendrían cada día ese servicio, que podría seguir prestándose perfectamente desde lo público.

Lo grave es que esto se veía venir. Cuando un gobierno municipal actúa atropelladamente, sin hacer bien su trabajo, sin revisar con seriedad los pliegos y sin blindar jurídicamente un contrato de esta importancia, el resultado es exactamente este: recursos, suspensión, inseguridad y un nuevo problema para la ciudad. El alcalde ha querido correr tanto que ha terminado estampando el procedimiento contra la pared.

Y aquí conviene decirlo con claridad: no se puede presumir de buena gestión mientras se acumulan errores de este calibre. No se puede vender eficacia cuando lo que hay detrás es improvisación. No se puede hablar de modernización ni de calidad de los servicios públicos cuando ni siquiera se es capaz de sacar adelante correctamente una licitación básica.

Esta situación retrata una forma de gobernar basada más en la propaganda que en el trabajo serio. Mucho titular, mucha foto y mucha prisa por aparentar, pero a la hora de la verdad los expedientes se caen, los procedimientos se embarran y la ciudad paga las consecuencias. Sevilla no necesita un alcalde acelerado; necesita un gobierno responsable, solvente y respetuoso con lo público.

Además, la propia resolución deja claro que la suspensión busca evitar perjuicios irreparables en la concurrencia y en la tutela efectiva del recurso, incluso señalando la posibilidad de que algunas empresas no se presentaran. Es decir, no estamos ante una mera incidencia administrativa, sino ante un procedimiento tan mal planteado que ha hecho saltar las alarmas antes incluso de su adjudicación.

Desde Izquierda Unida lo dijimos y hoy los hechos nos dan la razón: este proceso ha sido una chapuza. Una chapuza que deja en evidencia al alcalde y a su equipo. Una chapuza que vuelve a demostrar que las prisas y la soberbia son incompatibles con una gestión seria de los servicios públicos. Y una chapuza que, desgraciadamente, puede seguir coleando, porque la suspensión puede ser temporal, pero el daño político ya está hecho.

Lo que Sevilla necesita no es un gobierno municipal que improvise con contratos esenciales. Lo que necesita es planificación, solvencia, respeto a la legalidad y compromiso firme con la escuela pública y con los servicios públicos. Todo lo contrario de lo que estamos viendo.
Hoy queda claro que no era una crítica exagerada. Era una advertencia fundada. Y hoy queda aún más claro que el alcalde, una vez más, ha ido con prisas, ha hecho las cosas mal y ha terminado protagonizando una chapuza de dimensiones considerables.

Y volvemos a tender la mano, esta licitación se puede paralizar definitivamente y volver a la negociación para la gestión directa del servicio. Nuestro grupo municipal aprobará con sus dos votos lo que haga falta para que esto pueda ser así.