Llamamiento de parlamentaria(o)s de todo el mundo para exigir a la Unión Europea compromisos más firmes contra los abusos empresariales en materia de derechos humanos y medio ambiente

En todo el mundo, la globalización no regulada y la depredación incontrolada de las empresas sobre las personas, los trabajadores y los recursos naturales están provocando violaciones masivas de los derechos humanos y daños medioambientales. Las empresas transnacionales, la mayoría de las cuales están situadas en el Norte Global, se aprovechan de las lagunas legales, de la débil aplicación de las normas y de la insuficiente cooperación internacional para beneficiarse de los abusos cometidos principalmente en el Sur Global. Las normas voluntarias adoptadas hasta ahora por las empresas y los Estados han demostrado ser en gran medida ineficaces para prevenir y abordar adecuadamente los daños a los derechos humanos y al medio ambiente.

El 23 de febrero, la Comisión Europea publicó su esperada propuesta de Directiva sobre la Diligencia Debida en la Sostenibilidad de las Empresas. Para consternación de muchos parlamentarios, de la sociedad civil y de las víctimas de los abusos de las empresas, la propuesta contiene demasiadas lagunas como para afrontar los abusos de las empresas en materia de derechos humanos y medio ambiente. Esta propuesta representa una victoria para los grupos de presión de las empresas, que lograron despojar a la propuesta de sus dientes.

La legislación propuesta por la Comisión Europea está muy lejos del grado de escrutinio de las cadenas de suministro exigido por el Parlamento Europeo en marzo de 2021 en una resolución que pedía una ambiciosa legislación europea que exigiera a las empresas abordar y dar cuenta de los daños a los derechos humanos y al medio ambiente que se producen en toda su cadena de valor. La resolución también pedía a la Unión Europea que adoptara un mandato y se involucrara activamente en las negociaciones en curso del Consejo de Derechos Humanos de la ONU para un instrumento internacional vinculante sobre las empresas transnacionales y otras empresas con respecto a los derechos humanos.

Es muy decepcionante que el enfoque elegido por la Comisión se desvíe de las normas internacionales vigentes, restrinja gravemente las obligaciones y la responsabilidad de las empresas y no aborde los obstáculos que tienen las víctimas para acceder a la justicia. En particular, la propuesta se basa desproporcionadamente en las garantías contractuales y ofrece una cuasi inmunidad a las empresas que incluyan cláusulas contractuales genéricas, independientemente de los esfuerzos reales realizados para prevenir y abordar los daños. Esta dependencia de las cláusulas contractuales y la limitación de la responsabilidad de las empresas a las “relaciones comerciales establecidas” limita de hecho las obligaciones de las empresas a una parte muy pequeña de sus cadenas de valor. Combinado con un ámbito de aplicación limitado que sólo cubre a las empresas muy grandes y a las pocas grandes empresas de sectores de alto riesgo, la propuesta de directiva no abordaría la mayor parte de los abusos contra los derechos humanos y el medio ambiente en las cadenas de valor de las empresas europeas. Por último, la propuesta no aborda obstáculos bien conocidos por las víctimas, como la asignación de la carga de la prueba, la necesidad de demostrar la estricta causalidad entre el incumplimiento de las obligaciones de diligencia debida y el daño sufrido, la falta de acceso a las pruebas o la asignación de las costas judiciales.

Nosotros, antiguos y actuales diputados de todos los continentes, subrayamos la urgencia de abordar de forma significativa los daños masivos y sistémicos a los derechos humanos y al medio ambiente que se producen en las cadenas de valor de las empresas.

Instamos a la Comisión Europea, a los Estados miembros y al Parlamento Europeo a que aborden las graves lagunas de la propuesta de la Comisión Europea y a que trabajen para conseguir una Directiva que pueda prevenir y abordar eficazmente los abusos de las empresas y proporcionar acceso a la justicia a las víctimas.

En este sentido, subrayamos que los legisladores deberían tener más en cuenta las normas internacionales pertinentes y la resolución adoptada por el Parlamento Europeo en marzo de 2021.

También destacamos que la cooperación internacional es esencial e instamos a la Unión Europea a participar de manera constructiva en las negociaciones en curso en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU para un instrumento internacional vinculante sobre las empresas transnacionales y otras empresas con respecto a los derechos humanos.

Publicado en Noticias.

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