Nicaragua, el pueblo Presidente

La Plaza de la Revolución de Managua acogió el lunes 10 de enero el acto de toma de posesión de Daniel Ortega y Rosario Murillo como presidente y vicepresidenta, respectivamente, de la República de Nicaragua para los próximos 5 años, tras la contundente victoria alcanzada por la alianza electoral en la que se integra el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) en los pasados comicios generales del 7 de noviembre y en los que obtuvo más de 2 millones de votos, lo que supone 75 de los 91 diputados de la Asamblea Nacional.

La juramentación de los mandatarios se realizó en un ambiente festivo y bajo la premisa “El Pueblo Presidente” se desarrollaron actos simultáneos en todo el país en los que la ciudadanía se comprometía a gobernar de forma participativa en este nuevo periodo y a afrontar de forma colectiva los nuevos retos para el desarrollo social, humano y económico que desde políticas públicas impulsa el gobierno sandinista. Un día antes, tomaron su acta para el periodo 2022-2026 las diputadas y diputados de la constituida Asamblea Nacional y se procedió a la elección de la Junta Directiva de este órgano legislativo. Por primera vez, tanto en la Cámara como en la propia Junta Directiva hay más mujeres que hombres, 46 en la Asamblea y 4 de 7 en los puestos directivos.

El evento central contó con la presencia de los presidentes de Cuba, Venezuela y Honduras, Miguel Díaz Canel, Nicolás Maduro y Juan Orlando Hernández, respectivamente, cancilleres, ministros y representantes de los Gobiernos de Bolivia, Argentina, Belice, Irán, Palestina, Sáhara Occidental, China, Rusia, India, Vietnam, Laos, República Democrática de Corea, Camboya, Angola, Siria, Turquía, Bielorusia, Malasia, Yemen, República de Corea, Japón, Libia, México… del expresidente de Guatemala, Vinicio Cerezo, del de El Salvador, Comandante Salvador Sánchez, del Secretario Ejecutivo del ALBA, Sacha Llorenti, así como de acompañantes internacionales de partidos políticos, cargos institucionales, movimientos sociales, sindicatos y personalidades del mundo de la cultura y periodistas de EE.UU., Alemania, Argentina, Brasil, Chile, Suiza, Costa Rica, Ecuador, Francia, Guatemala, Hondura, Tailandia, República Dominicana, Venezuela, España y de otras partes del mundo.

El nuevo mandato comienza en un momento de restablecimiento de las relaciones diplomáticas con China, que sumado a la participación en la Alternativa Bolivariana de las Américas (ALBA) y las relaciones políticas y económicas con Rusia permitirán, sin duda, un crecimiento del PIB, que algunos analistas sitúan hasta en un 9%, y especialmente, un impulso en los programas de educación, salud, equidad de género e infraestructuras.

En estos momentos, la tierra de Sandino ocupa el puesto número de 5 en el ranking mundial de igualdad de género, sólo por detrás de Islandia y los países escandinavos, y por ende, por delante de España, tres puestos concretamente, y del resto de países de la Unión Europea que cuentan con mucho más presupuesto. Y este dato lo publica la mismísima Organización de las Naciones Unidas (ONU). En los últimos años, el Gobierno ha puesto en marcha varias iniciativas para el empoderamiento de la mujer, como por ejemplo destaca el programa hambre cero, dirigido a mujeres de entorno rurales que se desarrollan como agricultoras y ganaderas, el programa usura cero, que otorga microcréditos a mujeres emprendedoras o el programa vivienda social, que viene a combatir el déficit habitacional con la construcción de 10.000 viviendas al año.

Respecto al ámbito educativo y de la salud cabe destacar el importante desarrollo desde 2007, tras 17 años de deterioro y desmantelamiento de los servicios públicos por parte de gobiernos neoliberales. En estos momentos se garantiza el acceso universal y gratuito a estos derechos. Por ejemplificar los avances en esta etapa, se han construido 21 nuevos hospitales, decenas de centros de salud y escuelas, se ha impulsado el programa meriendas escolares y el absentismo escolar es residual, por debajo del 4%.

Además de lo anterior, y pese a la debilidad de la economía nicaragüense, el país es un referente en la región en materia de infraestructuras, como lo demuestra la red de carreteras, en la lucha contra la pandemia de la COVID-19, donde más de 70% de la población mayor de 2 años ya se encuentra vacunada. Nicaragua es prácticamente autosuficiente en materia alimentaria y energética, donde las renovables juegan un papel determinante, más 70% de la energía se produce de forma sostenible, alcanzando un 98% de cobertura eléctrica en el país. Agua y luz, se encuentran subsidiados, si bien, hay que mejorar el acceso a estos suministros básicos, así como lo referente a la red de saneamiento y depuración de aguas residuales. La seguridad alimentaria está por encima del 80%.

El crecimiento económico es determinante y es, en mi opinión, uno de los grandes retos que debe afrontar el Gobierno revolucionario en el nuevo mandato. La reducción de la pobreza, se ha hecho en 24 puntos y de la extrema pobreza, en 14 puntos, y la lucha contra las desigualdades debe venir acompañada de un desarrollo del PIB. Y en esto, la alianza con China puede ser determinante, y la introducción de Nicaragua en la Ruta de la Seda. Y si el gigante asiático es importante no lo es menos Rusia, ha quedado claro en la gestión de crisis sanitaria provocada por la pandemia mundial. Nicaragua elaborará próximamente la vacuna CoviVac desde el Instituto Latinoamericano de Biotecnología Mechnikov.

Grandes e importantes retos se presentan al pueblo y Gobierno nicaragüense, que es uno, el pueblo presidente, en este nuevo periodo legislativo, que esperemos pueda desarrollarse en paz y libertad, sin injerencias y agresiones extranjeras y desde el respeto a la independencia y soberanía de este país.

 

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